La tecnología, clave en el desarrollo del sector industrial

14 febrero, 2020
La tecnología, clave en el desarrollo del sector industrial

La tecnología se ha convertido, sin lugar a dudas, en la principal fuente de apoyo de la industria española para producir más, mejor y con las mejores garantías y seguridad. Ya nada se entiende sin el apoyo de unos instrumentos tecnológicos que hacen de la producción algo más sencillo y también más rápido, contribuyendo de manera realmente importante a que se mantenga la productividad de los diferentes sectores industriales y a que sus empresas gocen de la salud que se supone que deben tener para no regresar a los tiempos de la crisis económica.

En los párrafos que siguen, os vamos a hablar de una de las industrias más importantes de este país: la automovilística, que es una de las que más ha padecido los efectos de esa crisis que comentamos pero que ha sabido reinventarse y que ahora ha visto cómo ha vuelto a crecer todo lo que tiene que ver con su producción y su productividad. Hay motivos para la esperanza en el sector y, en parte, eso se ha debido a la tecnología, que ha permitido mejorar todas las cifras que conforman la salud general de esta actividad.

Vamos a hacer referencia al número de vehículos producidos en nuestro país entre los años 2011 y 2018, unos datos a los que tenemos acceso gracias al portal web Statista y que demuestran que se ha producido una evolución de un tiempo a esta parte. En concreto, en el año 2012 la producción no alcanzó los 2 millones de vehículos, un absoluto desastre para este país. En 2016, 2017 y 2018, la producción, en cambio, ha superado los 2’8 millones de vehículos. La mejora de la situación económica, unida a la llegada de una tecnología más precisa, es la explicación para este asunto.

En lo que tiene que ver con el aumento de la producción de vehículos, la tecnología ha tenido un papel destacado. Según nos han indicado desde una entidad como Tecoi, especializada en la comercialización de sistemas de corte y procesamiento de un material como la chapa, la industria automovilística ha dado un paso adelante en lo que respecta a la inversión en tecnología. Y eso se traduce en una mejora de la productividad y una reducción del coste por unidad producida, lo que hace todavía más eficiente y competitivo a este sector.

Desde luego, no cabe la menor duda de que apostar por la tecnología es una de las mejores maneras para garantizar una rentabilidad que realmente permita a las empresas de este sector salir hacia delante. Y, en este sentido, la industria del automóvil es una de las grandes referencias del sector industrial de este país. Eso explica que haya mejorado de una manera realmente importante la producción y que el margen de mejora sea todavía bastante elevado. Y es que no cabe la menor duda de que, si este sector funciona, la industria española tendrá muchas más posibilidades de progresar.

La industria, clave en España

Existe un dato que es realmente interesante a la hora de valorar en qué situación se encuentra la industria española, que es el Índice de Producción Industrial. Según una nota de prensa que fue publicada en el Instituto Nacional de Estadística, la variación anual corregida a noviembre de 2019 en el sector industrial español era del 2’1%, lo que explica que la industria nacional sigue funcionando bien y que la adaptación a la tecnología ha sido una de las cuestiones que le están permitiendo salir hacia delante de una manera eficiente y eficaz.

Desde luego, hay que poner en valor lo que la industria está haciendo por la economía española. Se trata de uno de los sectores de actividad que más personal emplea y que, por ende, más riqueza aporta a las familias de este país. En un momento como en el que nos encontramos, en el que la economía española ha conseguido resurgir después de unos años de incertidumbre, hay mucho que agradecer a este tipo de industrias y también a la tecnología que les ha permitido subsistir ante las adversidades más absolutas.

Tenemos que seguir confiando en la industria española y en la tecnología de la que depende, en buena medida, este sector. Desde luego, a nadie se le escapa el hecho de que las dos cosas están más conectadas que nunca y que el desarrollo de una permitirá, más pronto que tarde, el desarrollo de la otra. Es algo que se han encargado de asegurar muchos expertos y que tiene toda la lógica del mundo si tenemos en cuenta que es exactamente así como funcionan en las industrias automovilísticas más potentes del mundo, lideradas por países como Alemania o Japón.