Conservar los alimentos para que duren el mayor tiempo posible, es fundamental para evitar el desaprovechamiento y tener que tirar alimentos en mal estado. Una de las claves de que la conservación pueda prolongarse durante más tiempo, son las máquinas de refrigeración y cámaras de congelación. Dentro del sector de la logística y el almacenamiento de los alimentos, la tecnología, juega con un papel muy importante. Sobre todo porque, gracias a ella, la maquinaria, es más efectiva y permite conservar mejor los alimentos, durante más tiempo. Así como transportarlos sin que se rompa la cadena de frio.
La automatización desempeña un papel fundamental a la hora de mejorar la eficiencia y el mantenimiento de la cadena y, por ende, de la calidad. Tanto las tecnologías inteligentes como robótica, están haciendo que se revolucione el sector de la alimentación. Las tecnologías emergentes en cuestiones de refrigeración avanzan a gran velocidad con la digitalización y la automatización de los procesos y la maquinaria. Debido a la creciente demanda en cuestiones de eficiencia energética y sostenibilidad, las nuevas tecnologías, juegan un papel clave en lo que a optimización del rendimiento y reducción de impacto medioambiental, respecta.
A lo largo de este último año, las tendencias tecnológicas como el internet de las cosas (IoT), la inteligencia artificial (IA) y los sistemas de control avanzados, vienen marcando tendencia y diferencia, en la manera de gestionar los procesos de refrigeración y conservación de los alimentos, en la industria. A medida que la tecnología se implementa y se convierte en parte de los procesos y operaciones, resulta indispensable, maximizar el potencial de la capacidad y eficiencia de las mismas, para mantener los estándares de calidad más elevados. Lo que supone una serie de beneficios a la hora de mantener los productos alimenticios dentro de una cadena de frio.
El papel de la tecnología en la refrigeración industrial
Como decimos, la tecnología emergente, viene revolucionando el sector y está transformando la industria, como nos comentan los profesionales de May Friho, expertos en maquinaria para hostelería. Los beneficios que conlleva la aplicación de tecnología van desde la eficiencia energética hasta la operativa.
Un aspecto fundamental dentro de la industria alimentaria, es cumplir con la cadena de frío, algo en lo que la tecnología, supone un gran adelanto y beneficio. Los sistemas automatizados reducen el movimiento de las puertas, lo que evita un aumento de la temperatura y garantizando que se cumpla la cadena. Almacenar los palets en un entorno congelado y conectar los distintos centros de producción mediante la instalación de puentes o túneles, permite una automatización y control basados en sistemas de gestión de lo más sofisticados.
En cuestiones energéticas, contribuye a una mayor eficiencia. La automatización supone la solución a las cuestiones relativas al espacio. Se requiere menos y se almacena más, reduciendo el consumo energético en gran medida. Al mismo tiempo, se reducen las limitaciones aplicadas a los entornos de congelación. Estos sistemas pueden trabajar con eficacia sin límite de tiempo, como sucede con los operarios. Al realizar las entregas de los productos a través de cintas transportadoras, se consigue una recogida y entrega ergonomía, mejorando el confort dentro de las instalaciones en lo que a manejo de equipos y condiciones laborales respecta. Se limita el trabajo y los desplazamientos de los técnicos en las zonas donde las temperaturas son extremas. Lo que se traduce en menores costes de mano de obra.
Dentro del almacenamiento frigorífico, existe una entrada y salida de palets completos, con servicios añadidos como la preparación de cajas. Las soluciones varían desde la preparación de cajas con una sola referencia hasta palets con varias. Cada uno de estos servicios, requiere una solución robótica. Por lo que la tecnología en cuestiones de picking por capas, permite crear palets con referencias diferentes o la manipulación de varios palets de forma simultánea, en función de las necesidades.
Integrar la robótica y la tecnología inteligente en una instalación frigorífica, supone un salto adelante dentro de la logística alimentaria. Mejora la eficiencia energética, la gestión de la mano de obra y el cumplimiento de las normas de la cadena de frío. Estas innovaciones mejoran la eficiencia operativa y contribuyen con la sostenibilidad y una mejora gestión de los recursos.
A medida que el sector evoluciona, los avances en tecnología, forman la base para un futuro más sólido y competitivo, en lo que la logística de alimentos refrigerados y congelados, respecta.
Diferentes tecnologías
Veamos cuales son las tecnologías aplicadas en el sector y como son utilizadas, dentro de la logística de la industria alimentaria.
El Internet de las Cosas, cobra protagonismo en la refrigeración industrial, permite mayor conectividad y una monitorización en tiempo real. Gracias a la IoT se pueden interconectar sensores, compresores, evaporadores y otros componentes de los sistemas de refrigeración. Lo que permite llevar a cabo un monitoreo en tiempo real, recabando datos de temperatura, presión, humedad y consumo energético. Estos datos se envían a las plataformas instaladas en la nube, ayudando a que se detecten los posibles problemas, antes de que se conviertan en un fallo.
Al mismo tiempo, permite realizar un mantenimiento predictivo, mediante algoritmos de análisis de datos, se pueden predecir los posibles fallos en los diversos componentes, como pueden ser los compresores o válvulas de expansión electrónica de las maquinas. Esto se traduce en una reducción de las paradas no programadas.
Todo esto puede hacerse de forma remota. Los operadores pueden ajustar los parámetros de refrigeración desde cualquier lugar, con un simple acceso a la aplicación móvil o una interface web. Con lo que se optimiza el rendimiento de los sistemas. Un ejemplo sencillo de cómo se aplica la IoT, lo vemos en los sensores inteligentes conectados a las plataformas que, permiten ajustar la refrigeración de las cámaras en función de la carga térmica real. De manera que se reduce el consumo de energía.
Con la inteligencia artificial, se optimiza de forma automática y se reduce, igualmente el consumo energético. Esto supone beneficios tales como el ajuste dinámico del sistema, puesto que los algoritmos en los que se basa la IA, son capaces de modificar en tiempo real, la velocidad del compresor, el flujo refrigerante y el resto de parámetros, maximizando la eficiencia energética.
Por otro lado, se produce una reducción del consumo eléctrico, puesto que analiza los patrones de consumo, con objeto de encontrar estrategias que reduzcan los picos de demanda, aprovechando las tarifas y momentos más económicos. Además de que puede detectar anomalías en el rendimiento y corregirlas por sí misma, sin necesidad de que se produzca una intervención humana.
Gracias a los sistemas de control avanzados, se obtiene una automatización inteligente. Los sistemas más modernos, evolucionan de manera que la refrigeración industrial es más precisa y eficiente. Algunas innovaciones incluyen controladores PLC con algoritmos avanzados, permitiendo una gestión más precisa de los diferentes sistemas de refrigeración y mejorando la respuesta en caso de que se produzcan fluctuaciones en la carga térmica.
Las válvulas de expansión electrónica, ajustan de forma automática el flujo de refrigerante, lo que supone una mejora en la eficiencia y reduce el riesgo de que se produzca sobrealimentación o subalimentación.
Al integrarse los sistemas BMS, la refrigeración se conecta con toros sistemas de climatización y energía, optimizando el consumo a nivel general dentro de una planta. Esta tecnología es muy aplicada en el sector farmacéutico, donde utilizan los controladores avanzados para garantizar una temperatura constante en las cámaras de almacenamiento.
Otro alarde de la tecnología lo encontramos en los refrigerantes de baja huella de carbono y las soluciones ecoeficientes. El uso de refrigerantes ecológicos y los sistemas más eficientes, es la tendencia impulsada por las normativas ambientales como el Reglamento F-Gas en Europa y las regulaciones en América y Asia. Cada vez son más numerosas las empresas que cambian a refrigerantes naturales para cumplir con la normativa.
Los sistemas de cascada y transcríticos, son tecnologías como los sistemas de refrigeración de CO2, mejorando la eficiencia en los climas más cálidos. Además de que muchos de los sistemas más modernos, permiten que le calor residual, sea reutilizado para calentar agua o espacios. De manera que se mejora la eficiencia general de las instalaciones que lo utilizan.
En definitiva, las tecnologías emergentes están alcanzado un punto álgido, en el que se lleva a la refrigeración industrial a otro nivel de eficiencia, conectividad y sostenibilidad. Combinar la IoT, la inteligencia artificial y los sistemas de control avanzados, supone poder llevar a cabo una gestión mucho más precisa, en la que se produce menos desperdicio energético y se obtiene más seguridad. Las empresas que adoptan este tipo de innovaciones, mejoran su eficiencia operativa, reducen sus costes y cumplen con la normativa ambiental, cada vez, más exigente.
Aunque queda mucho camino por recorrer, la mayoría de las empresas dedicadas al sector de la alimentación, van adoptando este tipo de tecnologías y las implementan en sus fábricas y almacenes. Llegado el momento, las empresas deben contar con estas tecnologías emergentes y realizar una inversión en las mismas. De manera que se aseguran que su rendimiento es óptimo y sostenible, por lo que la inversión se recupera en un periodo de tiempo aceptable añadiendo competitividad a la empresa.


