Apartamento tutelado o residencia. Te contamos dónde prefieren vivir l@s mayores del siglo XXI

1 febrero, 2018
Apartamento tutelado o residencia. Te contamos dónde prefieren vivir l@s mayores del siglo XXI

Hace algunos años, el destino de la mayoría de las personas ancianas era la residencia, y en el mejor de los casos, ir a vivir a la casa de un hijo o una hija, lo que en definitiva suponía un cambio en los hábitos de vida de estas personas, un nuevo hogar y unas nuevas normas que acatar. Hoy, las opciones son enormes, pisos, edificios y urbanizaciones enteras pensadas especialmente para jubilad@s, que aun no siendo su casa de toda la vida, les ofrece la libertad de seguir viviendo como les plazca, de manera independiente y autónoma, y tomar sus propias decisiones.

Actualmente, los apartamentos tutelados se presentan como la mejor opción para todas aquellas personas mayores que buscan poder seguir manteniendo su propio espacio, su intimidad y su propio estilo de vida, sin normas externas. Tienen de todo, desde biblioteca hasta gimnasio, y lo mejor es que nunca se encontrarán solos ni desatendidos ya que cuentan con un servicio de asistencia sanitaria las 24 horas del día.

Hemos estado hablando con Antonio, un jubilado de 81 años que desde el pasado año vive en un apartamento tutelado por Sanvital en Madrid, donde le ofrecen al mismo tiempo la intimidad que tanto les gusta conservar, y el calor de un hogar, y con la mejor atención, totalmente personalizada y un trato amable y cercano. Nos comenta que aunque ha tenido que dejar su hogar, su barrio y a sus amigos y vecinos de siempre, lo cierto es que la decisión de mudarse a este apartamento ha sido sin duda una de las mejores que ha tomado en toda su vida. Ahora puede seguir viviendo solo pero con la seguridad que brinda el servicio médico permanente de Sanvital, y además, ha hecho nuevos amig@s con los que jugar a las cartas, pasear o hacer ejercicio.

Los apartamentos tutelados de Sanvital están diseñados para  el desarrollo de una vida con total independencia y a la vez disfrutando junto al resto de residentes de las instalaciones y actividades, en un ambiente cálido y humano, con la tranquilidad de disponer de un sistema de teleasistencia y supervisión médica en todo momento por parte de su equipo de profesionales. La idea, es que cada usuario se sienta como en su propia casa, con todos los servicios necesarios para vivir cómodamente durante todo el tiempo que lo necesiten, ya sea de manera permanente o temporal, en apartamentos amueblados o donde los residentes aportan su propio mobiliario. En Sanvital cuentan con 117 apartamentos con distintas distribuciones y tamaños adaptados a las distintas necesidades de l@s mayores.

Pisos compartidos con gente joven, la alternativa de l@s más independientes y de l@s menos pudientes

No todo el mundo tiene la posibilidad de decidir dónde les gustaría pasar su vejez, y es que en muchos casos, la residencia pública se convierte en la única alternativa para millones de personas sin hij@s, sin pareja y sin medios económicos suficientes para pagarse un apartamento tutelado o una buena residencia privada. Ambas opciones superan los 1000€, y las bajas pensiones de hoy no permiten muchas veces hacer frente a semejante suma.

Para todas estas personas con economías limitadas o sin familiares, se han creado algunos programas dirigidos a la promoción de la vivienda compartida con gente joven. Y es que mientras las personas no necesitan asistencia, mantienen intacta su capacidad cognitiva y volitiva, la mayoría prefiere continuar viviendo por su cuenta, con total libertad de movimientos.

Lo mejor del piso tutelado es, sin duda, la protección que ofrece y la seguridad, ya que incluyen alarmas y baños adaptados. La residencia, se presenta como la mejor opción cuando la persona necesita una atención permanente o no tienen familiares que puedan ayudarles, y aunque las normas puedan parecer a priori una desventaja, también tiene sus ventajas, ya que ofrece a sus usuari@s la posibilidad de compartir su estancia con otras personas en su misma situación. Porque la soledad, sobre todo en la tercera edad, puede ser muy dura, e incluso perjudicial para la salud física y mental de estas personas. ¿El problema? Que no siempre es posible hacer frente a estos gastos que ascienden a unos 1500€ mensuales.